Los misterios detrás de La Noche Estrellada

“Mirar las estrellas siempre me hace soñar, como sueño al contemplar los puntitos negros que representan a pueblos y ciudades en un mapa. ¿Por qué, me pregunto, los puntos brillantes del firmamento no son tan accesibles como los puntitos negros del mapa de Francia?”

La frase, del pintor holandés Vincent van Gogh, se completa con otra. «No basta con colocar puntos blancos sobre negro azulado, unas estrellas son amarillo limón, otras rosas, otras verdes, azules o color nomeolvides».

“La noche estrellada” es probablemente una de las obras pictóricas más famosas de la historia y nació de la mente maestra y perturbada del holandés Vincent van Gogh, quien la creó mientras yacía internado en un manicomio, dos años antes de morir tras pegarse un tiro en el pecho, hace más de 127 años, el 29 de julio de 1890.

A diferencia de otros artistas que iniciaron sus carreras creativas a temprana edad, Van Gogh comenzó a pintar a los 27 años, tras haber ocupado algunos trabajos pasajeros que no le satisfacían, como vendedor de arte y misionero en una comunidad minera.

Las ondas que recorren el cielo en La noche estrellada, de izquierda a derecha, representan la vía láctea y las formas espiralizas, las galaxias, que hacía poco tiempo se habían descubierto y que no se veían a simple vista sino a través de telescopios.

Este artista tuvo una vida muy diferente a lo esperado: su fama se logró luego de su muerte, y sus visiones venían de su propia locura, pero con una mirada real sobre la vida. La oscuridad del ser es una de las mejores fuentes de inspiración para el arte ya sea pintura, música y otras formas.

Grandes debates se han realizado por este tema.

Una gran bipolaridad lo acompañó durante su vida hasta la muerte, y su dolor nos dejó uno de los legados artísticos más reconocidos e inspiradores de todos los tiempos. La Nuit étoilée (La noche estrellada) fue pintada en 1889. La obra trata de las vistas nocturnas que tenía Van Gogh desde su habitación en el sanatorio mental de Saint-Remy, donde pasó los últimos años de su vida y donde estuvo recluido entre 1889 y 1890.

Para los conocedores del cielo se trata de un segmento de la bóveda celeste en el que se encuentran reflejados Aries, la Luna en cuarto menguante y Venus. Las estrellas se encuentran rodeadas de círculos concéntricos que representan tanto la luminosidad como el movimiento con el que se desplazan en el Espacio.

Las ondas que recorren el cielo, de izquierda a derecha, representan la vía láctea y las formas espiralizas, las galaxias, que hacía poco tiempo se habían descubierto y que no se veían a simple vista sino a través de telescopios.

En segundo plano el pueblo, cuya tranquilidad y colores sombríos contrasta con la enérgica composición del cielo, donde sus voluptuosas texturas y trazos en espiral transmiten vivacidad y dinamismo.

Se dice que Van Gogh expresaba así que la obra está centrada en el cielo y no en la tierra.

El óleo se encuentra actualmente en el Museo de Arte Moderno de Nueva York (MoMA). El título original de la pintura es De Sterrennacht y se traduce al inglés como The Starry Night.

El estilo tan particular del artista marcó un antes y un después en la Pintura de todos los tiempos.

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